Relato
Lo que sigue es algo que encontré ocasionalmente. Es un trabajo que le pidieron a Juan en el colegio y que estaba corregido por la profesora. Cuando lo vi, pense en el poco tiempo que le dedico a ver las tareas de mi hijo en la escuela, y decidí leerlo. Me lleve una grata sorpresa. Corrieron algunas lagrimas mientras lo leía... Porque quiero compartirlo y no olvidarlo, lo pongo aca.
Relato
Mi papá me dijo que me levante hace como dos minutos. Y yo sigo “acá”; cuando deje de escuchar el ruido de la ducha y cuando se abra la puerta del baño me voy a hacer el que ya estaba despierto, en realidad, sí lo estoy, o eso quiero hacerme creer.
Pasaron otros dos minutos y sigo “acá” en la cama. De repente escucho un “JUAN LEVANTATE!” de mi papa, al que lo noto un poco raro, raro… (ME QUEDÉ DORMIDO).
En fin, ya estoy decidido a vestirme, para ir al colegio. Hablando del colegio, me pregunto ¿había tarea para hoy? A ver… hoy 19 de octubre, Naturales, Matemática….¡EXÁMEN!
Bueno, me voy a tener que improvisar una “estudiada” si no quiero desaprobar.
Estoy bajando la escalera y escucho un ruido de voz, un llanto como una làgrima cayendo en un vaso.
Me voy a asomar a la pieza de mi papá a ver que está pasando.
-¿Se puede?
-Pasa Juan.
-¿Qué pasó?
-Nada…
-Y ese bolso?
-Romi se va a la casa de la mamá unos días, nada raro, no te preocupes.
-Está bien… ¿Qué hay para desayunar?
-Leche, galletitas, lo de siempre.
(Y a este qué le pasa)
Yo acá, bajando las escaleras, desayunando con mis ocho años y el lo más tranqui.
¿Y si me caigo con un escalón que se corrió durante la noche?
¿Y si me atraganto con “La galletita” o con la leche?
¿Se dará cuenta de mi notable ausencia?
¿Y si no lo hacen? ¿Me voy a quedar tirado ahí para siempre?
Ya me subí al auto y estoy pensando cómo voy a hacer para estudiar, o no se, la verdad que no tengo ninguna idea pero si digo así cuando me quiera acordar ya voy a estar ahí, en mi banco al lado de Sofía, con esa agua en su cara, esos soles en su cabeza.
¿Y adivinen a dónde estoy?
Si… en mi banco al lado de Sofía…
Yo sin estudiar, y ella, obviamente como todo tipo de chica, estudió y va pa’ el 10.
Ahora que me pongo a ver lo ejercicios, sé todo!
Es impresionante, me quiero morir, tengo unas ganas de darle un beso a la profe… a la profe o a “ella”.
Bueno, la verdad esto me alegró el día… Voy a entregar el examen así puedo salir más rápido e irme a mi casa a ver cómo está todo.
Bueno, al parecer sigo acá esperando la orden de la dire para irnos. La profe se llama Nadia, es buena, a pesar que hoy me retó por llegar tarde, pero no hay ninguna profe como Natalia, la profe de Historia. Cuenta la historia como nadie, lo hace muy divertido, esas charlas y todo, en realidad no sé, soy uno de los pocos chicos de 8 años que le gusta Ciencias Sociales, pero bue…
Estoy llegando a mi casa y veo el auto de mi papá (que supuestamente debería estar en Bs As, trabajando en la imprenta) estacionado abajo del palo borracho.
¡Qué raro! ¿Será por lo de hoy a la mañana? ¿Habrá pasado algo?
-Hori! ¿Qué haces?
-Nada, no tengo mucho tiempo, adentro está la comida, cualquier cosa está Vivi atrás, ahora vuelvo, pórtate bien.
-Si
Siempre lo mismo. Siempre me trata así, a pesar de mi inocencia. Tengo ganas de llorar, mhh…. ¡Qué rico olor! ¡Por la bandera de Estados Unidos! ¡Papas fritas con milanesas, mi comida favorita!
Estoy mirando de reojo al reloj y al plato. Y… y… ¡nunca comí tanto en tan poco tiempo! Ahora me duele la panza de tanto comer así que me pongo a jugar a la play… uh…. Tengo tarea… ¿Para que servirán las tareas? Para joder nuestra linda tarde…
Pero bueno, prefiero hacerla, así después tengo más tiempo para jugar.
Ahora que aprendí la hora toy re canchero y miro, calculo y cuento la hora casi siempre.
Bueno, al parecer se me paso volando, porque son como las tres de la mañana y hay sol, ¡qué raro!
-Juan
-¿Ya volviste?
-Si, ¿no me ves?
-Si…si…
-Te tengo que decir algo
-Q…
- Mirá Juan, se que va a ser difícil, pero te acordás de que Romi estaba re gorda?
-Si… ¿Aumentó mas?
-Tenés un hermano
Juan Vallejo
